Introducción
Un relato de ciencia ficción y terror asombrosamente imaginativo de Arthur Conan Doyle, escrito en los albores de la aviación. Se presenta como la transcripción de un cuaderno manchado de sangre, las «Notas Fragmentarias de Joyce-Armstrong», hallado tras la desaparición de su autor, un aviador. En él, Joyce-Armstrong expone una teoría escalofriante: las muertes inexplicables de varios pilotos en las grandes alturas no son accidentes, sino obra de criaturas desconocidas que habitan el cielo.
Según su hipótesis, así como el océano tiene sus regiones y sus junglas, «en las regiones superiores del aire existen selvas y habitan en ellas cosas peores que los tigres». Decidido a probarlo, asciende en su monoplano más allá de los cuarenta mil pies, hasta una zona etérea y extraña, y allí se topa con el horror: seres gelatinosos, translúcidos y purpúreos, enormes y tentaculares, que flotan como medusas monstruosas en el aire enrarecido. Uno de ellos estuvo a punto de envolverlo, y solo se salva lanzándose en picado.
De vuelta en tierra, Joyce-Armstrong escribe su relato y jura regresar con pruebas fotográficas: «Sí, volveré a subir, aunque con ello corra un peligro». Su último apunte se interrumpe bruscamente, y el hallazgo de su cuaderno ensangrentado —«de cómo perdí mi vida en el intento»— sugiere el terrible destino de su siguiente ascensión. «El espanto en las alturas» es una joya visionaria del proto-ciencia-ficción y del terror.