Introducción
El poema babilónico de la creación, uno de los mitos cosmogónicos más antiguos e influyentes de la humanidad, que narra el origen del mundo y de los dioses según la religión de la antigua Mesopotamia. «Enuma elish» relata cómo, del caos primordial de las aguas, surgieron los dioses, y cómo el joven dios Marduk, tras vencer a la monstruosa diosa Tiamat, creó el cielo, la tierra y a los seres humanos, y estableció el orden del cosmos.
El título «Enuma elish» son las primeras palabras del poema («Cuando en lo alto...»), según la costumbre mesopotámica de nombrar las obras por su comienzo. El mito narra que, en el principio, solo existían las aguas primordiales: Apsu (el agua dulce) y Tiamat (el agua salada, el caos), de cuya unión nacieron las primeras generaciones de dioses. Cuando estos jóvenes dioses perturban a sus progenitores, se desata un conflicto cósmico: Tiamat, convertida en un monstruo terrible, crea un ejército de criaturas espantosas para destruir a los dioses. Ninguno se atreve a enfrentarla, hasta que el joven y poderoso Marduk acepta el desafío a cambio de la supremacía sobre los demás dioses. En una batalla grandiosa, Marduk vence y da muerte a Tiamat, y con su cuerpo dividido crea el cielo y la tierra; luego ordena el cosmos, fija el curso de los astros y crea a la humanidad para que sirva a los dioses. El poema, además de un mito de la creación, es una exaltación del dios Marduk y de la ciudad de Babilonia. Es una fuente capital de la mitología mesopotámica.
Gran mito de la creación de la antigua Mesopotamia, «Enuma elish» es una lectura fascinante y grandiosa. La cosmogonía babilónica de Marduk y Tiamat, de dominio público.