Introducción
Uno de los cuentos más bellos y singulares de Edgar Allan Poe, más cercano al poema en prosa y al cuento de hadas que a su habitual terror gótico. El narrador —que se declara de una estirpe marcada por «el vigor de la fantasía y el ardor de la pasión», y que se pregunta si la locura no será «la inteligencia más elevada»— evoca su juventud en un lugar de ensueño: el Valle de la Hierba Multicolor, un edén aislado del mundo por montañas, atravesado por el Río del Silencio.
Allí vive con su prima Eleonora y con la madre de esta, hasta que, al cabo de quince años, el amor despierta entre los dos jóvenes. Y con el amor, todo el valle florece y se transfigura, más hermoso y radiante que nunca. Pero Eleonora sabe que va a morir joven, y su único temor no es la muerte, sino que él, tras enterrarla, abandone el valle y entregue su amor a otra mujer. Arrodillado, el narrador le jura solemnemente, poniendo al cielo por testigo, que nunca se casará con ninguna hija de la Tierra.
Eleonora muere en paz. Durante años, su espíritu vela por el narrador fiel. Pero al fin este deja el valle, entra en el mundo, y en una corte lejana se enamora perdidamente de la etérea Ermengarde, con quien se casa, quebrantando su voto sin que la temida maldición lo alcance. Y una noche, la dulce voz de Eleonora vuelve para absolverlo: «quedas absuelto de tus votos a Eleonora». «Eleonora» (1842) es un delicado poema en prosa sobre el amor, la muerte y un perdón que trasciende la tumba.