Introducción
Uno de los relatos más extensos y logrados de Sherlock Holmes, un caso de secretos de Estado que arruina la carrera y la salud de un hombre. Percy Phelps, antiguo compañero de colegio de Watson y prometedor funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores, recibe el encargo confidencial de copiar un documento capital: «el original de ese tratado secreto entre Inglaterra e Italia», de enorme valor diplomático y militar.
Mientras trabaja a solas de noche en la oficina, Phelps se ausenta un instante para pedir un café; al regresar, «los papeles que le habían sido encomendados habían desaparecido del escritorio donde yacían». El robo lo hunde: si el tratado sale a la luz, será su ruina y la de su país. «Me encontraba en una situación de confianza y honor hasta que una horrible desgracia truncó de repente mi carrera», confiesa, postrado por la fiebre nerviosa durante semanas.
Watson lleva a Holmes el caso aparentemente imposible: nadie pudo entrar ni salir sin ser visto. El detective, con su método infalible, descarta lo imposible y descubre que el ladrón estaba mucho más cerca de lo que nadie sospechaba, oculto en la propia casa donde Phelps convalecía. En un final memorable, Holmes recupera el tratado y lo sirve, con teatral sencillez, bajo la tapa de un plato en el desayuno. «El tratado naval» es un modelo de intriga, suspense y deducción.