Introducción
La segunda novela de Sherlock Holmes y una de las aventuras más ricas y atmosféricas de todo el canon, donde la deducción se une al exotismo, el tesoro y el amor. Una joven, Mary Morstan, acude a Baker Street con un enigma: desde hace años recibe cada aniversario una perla magnífica de un remitente anónimo, y ahora ese benefactor secreto le pide una cita. Holmes y Watson la acompañan, y el caso los arrastra a una historia de traición que se remonta a la India colonial y a un fabuloso tesoro robado, el tesoro de Agra.
La investigación despliega el método holmesiano en su forma más pura —«si eliminamos lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, tiene que ser la verdad»— a través de un asesinato en un cuarto cerrado, una huella diminuta, un enano isleño con dardos envenenados y una vertiginosa persecución en lancha por el Támesis envuelto en niebla.
Detrás de todo late el juramento de «los cuatro» y la codicia que corrompe: «maldita codicia, que ha sido mi principal pecado durante toda mi vida», confiesa uno de los implicados. Es también la novela en que Watson se enamora de Mary Morstan, y en la que Holmes revela su lado más humano y sus sombras, como su adicción a la cocaína contra el tedio. «El signo de los cuatro» es una obra maestra de la aventura y la deducción.