Introducción
Uno de los sainetes más célebres y castizos de Carlos Arniches, el gran maestro del teatro popular español, una deliciosa estampa del Madrid de las verbenas. «El santo de la Isidra» (1898) transcurre en la fiesta de San Isidro, patrón de Madrid, y retrata con gracia y color los amores, los celos y la chulería del pueblo madrileño en un día de verbena.
La acción se sitúa en la romería de San Isidro, la gran fiesta popular madrileña, donde se dan cita mozas y mozos del barrio. En torno a Isidra, la protagonista, se enreda una historia de amor y celos entre pretendientes, con la presencia del chulo fanfarrón y del galán honrado, en el ambiente festivo, bullicioso y castizo de la pradera y la verbena. Con su inconfundible dominio del habla y el humor madrileños —lleno de expresiones populares, equívocos cómicos y gracia chispeante—, Arniches compone un cuadro vivísimo de las costumbres, los tipos y el lenguaje del Madrid castizo de fin de siglo, en una de las obras que consagraron el «género chico» y el sainete madrileño.
Clásico del sainete y del teatro popular, «El santo de la Isidra» es una lectura breve, divertida y llena de sabor local. Una estampa inolvidable del Madrid castizo y sus verbenas, de la mano del gran Carlos Arniches, de dominio público.