Introducción
Una de las novelas de aventuras más famosas y entretenidas de la literatura, la obra que creó el imaginario reino de Ruritania y todo un subgénero de la novela de capa y espada. «El prisionero de Zenda» (The Prisoner of Zenda, 1894), de Anthony Hope, es un clásico trepidante de intriga, honor, romance y espadachines, que ha fascinado a lectores de todo el mundo y ha sido llevado al cine innumerables veces.
El inglés Rodolfo Rassendyll, un caballero ocioso que casualmente es idéntico al rey de la lejana Ruritania —con quien comparte un remoto parentesco y sus característicos cabellos rojos—, viaja al reino para asistir a la coronación. Cuando el monarca es drogado y secuestrado por su ambicioso hermanastro, el pérfido Miguel el Negro, en vísperas de la ceremonia, Rassendyll se ve obligado a hacerse pasar por el rey para evitar que el trono caiga en manos del usurpador. Comienza así una apasionante aventura de suplantaciones, duelos, conspiraciones y peligros, complicada por el amor que surge entre el falso rey y la bella princesa Flavia, prometida del monarca verdadero.
Con su ritmo endiablado, su elegancia, su humor y su emoción, «El prisionero de Zenda» es el prototipo perfecto de la novela de aventuras romántica. Una lectura absorbente y deliciosa sobre el honor, el sacrificio y el amor imposible, en un reino imaginario inolvidable.