Introducción
Un desopilante cuento de encadenamiento de los hermanos Grimm, una de esas historias acumulativas que hacen las delicias de los niños por su ritmo, su repetición y su desenlace disparatado. Todo empieza en un hogar minúsculo: un piojito y una pulguita conviven felices y están fabricando cerveza… ¡en una cáscara de huevo!
De pronto, el piojito cae dentro y se abrasa. La pulguita, desconsolada, se pone a llorar. Y entonces arranca la maravillosa reacción en cadena: la puertecita pregunta por qué llora y se pone a chirriar; la escobita, al oírla, se pone a barrer; el carrito, a correr; el montón de estiércol, a arder; el arbolito, a sacudirse y perder sus hojas; una muchachita, a romper su cántaro… Cada objeto, contagiado por el dolor del anterior, reacciona «terriblemente».
Hasta que la fuentecita, al enterarse de todo, decide desaguarse con tal ímpetu que la inundación se lleva por delante a todos los personajes de la historia. Con su estructura repetitiva, su lógica del absurdo y su final catastrófico y cómico, «El piojito y la pulguita» es una joya de la tradición oral, un cuento para decir en voz alta y reír con su cascada de despropósitos.