Introducción
Una de las fábulas más ricas y hermosas de Oscar Wilde, un cuento sobre el amor, el alma y el precio de la pasión. Un joven Pescador atrapa una noche en sus redes a una Sirena de cabellos de oro y se enamora de ella perdidamente. Pero la Sirena solo podrá corresponderle si él se despoja de su alma humana, pues las almas no pueden vivir en el mar: «si solo pudieras enviar lejos tu alma, entonces podría amarte».
El Pescador, convencido de que «el amor es mejor que la Sabiduría», busca la manera de librarse de su alma. Rechazado por el sacerdote y por los mercaderes, acude a una bruja, que le enseña a cortar de sus pies la sombra —que es su alma— con un cuchillo mágico. Como no puede darle su corazón (lo guarda para la Sirena), su alma parte sin corazón, y con ella se va toda su capacidad de distinguir el bien del mal.
Cada año, el alma errante regresa a la orilla y tienta al Pescador con relatos maravillosos —el Espejo de la Sabiduría, el Anillo de la Riqueza, la Danza—, arrastrándolo poco a poco a la tierra y al pecado. Al fin el Pescador se niega a volver a acogerla. Cuando la Sirena muere, el Pescador, abrazado a ella en la playa, siente cómo «el corazón que estaba dentro de él se rompió», y muere con ella. De su tumba brotan flores extrañas que conmueven incluso al severo sacerdote. «El pescador y su alma» es una obra maestra sobre el amor total y su tragedia.