Introducción
Uno de los relatos más importantes e influyentes de la literatura estadounidense y un texto fundacional de la crítica feminista. Escrito en primera persona a modo de diario secreto, cuenta la historia de una joven que sufre lo que hoy llamaríamos una depresión posparto. Su marido, John, médico práctico y bienintencionado que «no tiene paciencia con la fe», le prescribe la «cura de reposo»: la recluye durante el verano en el cuarto de una vieja mansión, le prohíbe trabajar, escribir y toda estimulación, y la trata como a una niña que no sabe lo que le conviene.
Encerrada y sin nada que hacer, la protagonista fija su atención en el horrible papel pintado amarillo de las paredes, cuyo dibujo enrevesado la fascina y la perturba. Poco a poco, en sus arabescos empieza a distinguir una figura: «una mujer que se agacha y se arrastra detrás de ese patrón», atrapada tras los barrotes del diseño. La obsesión crece a medida que su aislamiento la hunde, y la mujer del papel se convierte en el espejo de su propio encierro.
En un desenlace estremecedor, la narradora, ya perdida la razón, decide liberar a la mujer atrapada arrancando todo el papel, y termina arrastrándose ella misma por la habitación, identificada por completo con la prisionera. Cuando John abre la puerta y la ve, se desmaya, y ella sigue reptando por encima de su cuerpo: «al fin he salido, a pesar de ti… ¡y he arrancado la mayor parte del papel!». «El papel pintado amarillo» es una obra maestra sobre la locura, el encierro y la opresión de la mujer.