Introducción
Un intrigante relato del canon de Sherlock Holmes que arranca de una situación insólita y desemboca en un oscuro ajuste de cuentas del pasado criminal. El doctor Percy Trevelyan, joven médico de talento pero sin recursos, consulta a Holmes por el extraño comportamiento de su benefactor. Un hombre adinerado, Blessington, le montó una lujosa consulta en Brook Street a cambio de una parte de los ingresos y de instalarse en la casa como su «paciente interno», siempre pendiente y temeroso de su salud.
La calma se rompe cuando dos visitantes rusos —un noble anciano y su hijo— acuden a la consulta, y Blessington cae presa de un terror inexplicable, convencido de que alguien ha entrado en su habitación. Poco después, aparece ahorcado en su cuarto, en lo que a primera vista parece un suicidio. Pero Holmes, examinando la escena, demuestra que fue un asesinato cuidadosamente escenificado.
La verdad se remonta años atrás: Blessington no era su verdadero nombre. En realidad era Sutton, un miembro de la banda que asaltó el banco de Worthingdon, que traicionó a sus cómplices y los entregó a la justicia para salvarse él. Cumplida su condena, los antiguos socios lo buscaron, se introdujeron en la casa fingiéndose pacientes y lo «juzgaron» y ejecutaron colgándolo. Los asesinos escapan —se sospecha que perecieron después en un naufragio—, pero Holmes advierte que, «aunque el amparo de la ley pueda fallar, la espada de la justicia sigue allí para vengar». «El paciente interno» es un sólido relato sobre la traición y el largo brazo del pasado.