Introducción
Un cuento de los hermanos Grimm sobre el poder de la música y la astucia. Un músico prodigioso, cansado de vagar solo por el bosque, decide buscar compañía tocando su violín. La bella melodía atrae primero a un lobo, que quiere aprender a tocar; pero al músico no le agrada tal compañero, así que le tiende una trampa: con la excusa de enseñarle, le hace meter las patas en la hendidura de un viejo roble y las aprisiona con una piedra.
Vuelve a tocar y acude una zorra, a la que engaña dejándola colgada de unas ramas; y luego una liebre, a la que ata a un árbol haciéndola dar vueltas hasta quedar enroscada. A cada una le promete enseñarle y a cada una la deja atrapada, pues ninguna es la compañía que desea. Mientras tanto, el lobo consigue soltarse y, furioso, libera a la zorra y a la liebre, y todos parten a vengarse del músico.
Pero cuando la música vuelve a sonar, quien acude esta vez es un leñador, atraído por la melodía. «Por fin doy con el compañero que me conviene —piensa el músico—; un hombre era lo que buscaba, y no alimañas salvajes». Y cuando los tres animales llegan con malas intenciones, el leñador se planta ante ellos: «Tenga cuidado quien quiera hacerle daño a este chico, pues tendrá que vérselas conmigo». Los animales huyen, y el músico, agradecido, obsequia al leñador con otra bella melodía. «El músico prodigioso» es una fábula sobre el arte que encanta y la afinidad entre semejantes.