Introducción
Un inquietante relato de Sherlock Holmes que enseña a desconfiar de la aparente placidez del campo. La joven institutriz Violet Hunter acude a Baker Street con una duda: le han ofrecido un puesto en una casa de campo, Copper Beeches, con un sueldo extraordinario, pero a cambio de condiciones extrañísimas —debe cortarse su hermoso cabello, vestir un determinado traje azul y sentarse donde le indiquen—. ¿Debe aceptar?
Holmes, intrigado, la anima con cautela, pero le pide que lo avise ante cualquier señal de peligro. La joven, decidida —«sacrificaré mi pobre cabello esta noche y partiré hacia Winchester mañana»—, acepta el puesto. Pronto los detalles siniestros se acumulan: un mastín feroz suelto de noche, habitaciones cerradas, y la sensación de estar representando un papel ante alguien que la observa desde fuera.
Cuando Violet reclama su ayuda, Holmes acude y desvela la trama: los Rucastle tienen encerrada a su propia hija, Alice, para apoderarse de su herencia, y usan a la institutriz —peinada y vestida como ella— como señuelo para engañar al enamorado de la joven. En este relato Holmes pronuncia su célebre reflexión sobre cómo el aislamiento del campo puede ocultar crímenes que la ciudad, con «la presión de la opinión pública», impediría. Una joya sobre la amenaza que se esconde tras la calma rural.