Introducción
Un cuento de los hermanos Grimm lleno de humor, fuerza descomunal y justicia popular. Un labrador tiene un hijo tan diminuto que no es «más grande que el dedo pulgar» y que, por más años que pasan, no crece ni un solo dedo. Un día, mientras acompaña a su padre al campo, un gigante se lo lleva consigo al bosque y lo cría amamantándolo con su leche, de modo que el pequeño se transforma en un joven de fuerza colosal.
Cuando regresa a casa convertido en un mocetón enorme, capaz de «arrancar de la tierra un árbol aunque fuera muy viejo», su padre apenas lo reconoce y no sabe cómo alimentar semejante apetito. El joven gigante decide entonces salir a ganarse la vida: pide que le forjen una barra de hierro «que no se rompa encima de su rodilla» y se marcha a correr el mundo, ofreciéndose como mozo a quien quiera contratarlo.
Sirve primero a un herrero y luego a un administrador avaro y cruel, que intentan aprovecharse de él o quitárselo de encima con tareas imposibles; pero el gigante, con su fuerza sobrehumana y su ingenuo buen humor, les da a cada uno su merecido y sale siempre triunfante. «El joven gigante» es una divertida fábula popular sobre la fuerza, la astucia y el castigo de los abusones, uno de los relatos más entretenidos de la colección de los Grimm.