Introducción
Un relato memorable del canon de Sherlock Holmes, célebre por presentar a uno de los personajes más fascinantes de toda la serie: Mycroft Holmes, el hermano mayor del detective. Watson, que nunca había oído a Holmes hablar de su familia y llegaba a considerarlo «un cerebro sin corazón», descubre con asombro que Sherlock tiene un hermano que, en el arte de observar y deducir, «lo posee en mayor grado que yo». Mycroft, sin embargo, es tan brillante como indolente: incapaz del esfuerzo de investigar, pasa la vida en el excéntrico Club Diógenes.
Es Mycroft quien lleva a Sherlock un caso extraordinario. El señor Melas, intérprete de griego, ha sido secuestrado y conducido a punta de pistola a una casa aislada, donde se le obliga a traducir para un cautivo griego, Paul Kratides, al que mantienen prisionero, demacrado y con el rostro cubierto de esparadrapo. Los captores pretenden arrancarle la firma que ceda las propiedades de su hermana Sophy, retenida también contra su voluntad. Melas logra escapar y pide ayuda.
Holmes y Mycroft acuden a rescatar al prisionero, pero llegan demasiado tarde: lo hallan agonizante, envenenado por el humo de un brasero, mientras los villanos huyen con Sophy. Meses después, un recorte de prensa de Budapest informa de que dos ingleses que viajaban con una mujer murieron apuñalados, supuestamente el uno al otro. Holmes sostiene, en cambio, que fue la joven griega quien vengó las injusticias cometidas contra ella y su hermano. «El intérprete griego» es un relato brillante de misterio, deducción y venganza, y una pieza clave del universo holmesiano.