Introducción
Un cuento tierno y luminoso de los hermanos Grimm sobre la laboriosidad y la piedad recompensadas. Una niña queda huérfana muy pronto y es criada por su madrina, una anciana que vive de su huso, su lanzadera y su aguja, y que la educa «en la santa piedad y temor de Dios». Al morir, le lega su cabaña y sus tres humildes herramientas con una bendición: «Conserva a Dios en tu corazón, y llegarás a ser feliz». La joven vive sola, trabajando sin descanso, y la bendición la acompaña: su hilo parece inagotable y nunca le falta comprador ni con qué socorrer a los pobres.
Un día, el hijo del rey recorre el país en busca de esposa, decidido a casarse con la que sea «a la vez la más pobre y la más rica». Al llegar a la aldea, desdeña a la rica que sale a recibirlo engalanada, y se detiene ante la ventana de la pobre, que hila ruborizada sin salir. Cuando el príncipe se aleja, la joven, siguiéndolo con la mirada, canta un refrán de su madrina: «Corre, huso, corre… mira que es mi esposo y debe volver».
Entonces se obra el prodigio: el huso escapa de sus manos y corre por los campos dejando un hilo de oro que guía de vuelta al príncipe; la lanzadera teje sola un tapiz maravilloso, y la aguja engalana la cabaña con sedas y terciopelos. Cuando el príncipe entra, halla a la humilde joven hilando en medio de aquel lujo, «como una rosa en una zarza», y exclama: «Tú eres la más pobre y la más rica; ven, tú serás mi esposa». «El huso, la lanzadera y la aguja» es una fábula preciosa sobre la virtud, el trabajo y la recompensa del buen corazón.