Introducción
Uno de los relatos más originales y sorprendentes de Sherlock Holmes, un misterio de doble identidad que empieza en un turbio fumadero de opio de Londres. El caballero Neville St. Clair, un hombre respetable y de vida acomodada, ha desaparecido en circunstancias inquietantes: su esposa lo vio asomado a la ventana de un antro junto al río, «la más vil trampa para asesinatos de toda la ribera», y al irrumpir la policía solo encontraron allí a un repugnante mendigo de labio torcido, Hugh Boone, y las ropas del desaparecido.
Todo apunta a que Boone ha asesinado a St. Clair y ocultado el cuerpo. El mendigo es detenido, pero Holmes, intrigado por las contradicciones del caso, pasa la noche en vela reflexionando. Al amanecer tiene la solución, tan asombrosa como sencilla: Boone y St. Clair son la misma persona.
El respetable St. Clair había descubierto en su juventud que, disfrazado de mendigo, «mendigando en la ciudad bajo su disfraz», ganaba mucho más dinero que en cualquier empleo honrado. Avergonzado pero incapaz de renunciar a esa fortuna, llevaba una doble vida perfecta, hasta que el azar estuvo a punto de descubrirlo. «El hombre del labio torcido» es una brillante reflexión, con giro maestro, sobre las máscaras sociales y la delgada línea entre la respetabilidad y la impostura.