Introducción
Uno de los cuentos más tiernos y luminosos de los hermanos Grimm, una breve y bellísima parábola sobre la generosidad recompensada. Una niña huérfana vive en la más extrema pobreza: no tiene casa ni cama, y solo posee el vestido que lleva puesto y un pedacito de pan que le ha dado un alma caritativa. Pero es buena y piadosa, y al verse abandonada por todos, «se puso en camino, confiando en Dios».
En su camino va encontrando a otros más necesitados que ella, y a cada uno le entrega lo poco que tiene: da su pan a un pobre hambriento, su gorro a un niño que tiene frío, su chaqueta y su falda a otros que tiritan. Ya de noche, en lo profundo del bosque, un último niño le pide la camisa; y la pequeña, pensando que en la oscuridad nadie la verá, se despoja también de ella. No le queda absolutamente nada.
Y entonces sucede el prodigio: «comenzaron a caer las estrellas del cielo y al llegar a la tierra se volvían hermosas monedas de oro y plata». La niña que lo había dado todo se encuentra de pronto vestida con una camisa nueva del más fino lino, rodeada de riquezas, y queda rica para toda su vida. «El dinero llovido del cielo» es una joya sobre la caridad total y la bondad premiada por el cielo.