Introducción
¿Aceptarías una botella que cumple todos tus deseos si el precio fuera tu alma? En El diablo de la botella, Robert Louis Stevenson reinventa el viejo pacto fáustico con un giro diabólicamente ingenioso: la botella concede cuanto pidas, pero quien muera siendo su dueño se condena para siempre, y solo puedes deshacerte de ella vendiéndola por menos de lo que pagaste. Cada venta acerca la moneda al mínimo posible… y con ella, la imposibilidad de librarse.
El hawaiano Keawe la compra, obtiene su casa soñada y el amor de Kokua, pero el precio del miedo empieza a devorarlo. Cuando parece que ya no hay salida, es el amor —el sacrificio callado de su esposa— el que abre una grieta de esperanza. Stevenson combina la fábula moral, el cuento de terror y la historia de amor en un relato de mecanismo perfecto, ambientado en los Mares del Sur, que se lee con la misma tensión con que se resuelve un acertijo. Una joya sobre lo que de verdad vale la pena poseer.