Introducción
La primera de las célebres «Crónicas de Barsetshire» y una de las novelas más finas y queridas de Anthony Trollope, uno de los grandes maestros de la novela victoriana. «El custodio» (The Warden, 1855) es una obra breve, delicada y de aguda ironía sobre un dilema de conciencia, que inaugura el imaginario mundo del condado de Barchester y su catedral, escenario de toda una serie de novelas inolvidables.
El reverendo Septimus Harding, un hombre bondadoso y sencillo, es el custodio de una antigua institución benéfica que acoge a doce ancianos pobres, cargo que le procura una renta cómoda y una vida apacible junto a su hija Eleanor. Pero cuando un joven y celoso reformador denuncia públicamente que el custodio recibe un estipendio excesivo a costa de los pobres, el señor Harding se ve arrastrado a un doloroso conflicto entre su conciencia, su honor y los intereses de la Iglesia. La cuestión, aparentemente menor, se convierte en un escándalo que pone a prueba la integridad del protagonista.
Con su fina ironía, su ternura y su penetrante retrato de la sociedad eclesiástica y provinciana, «El custodio» es una pequeña joya que muestra a Trollope en la plenitud de su arte. Una lectura deliciosa e inteligente sobre la conciencia, la reputación y la dificultad de obrar bien en un mundo complejo.