Introducción
Anselmo lo tiene todo para ser feliz: una esposa hermosa y virtuosa, Camila, que lo ama, y un amigo del alma, Lotario, en quien confía por completo. Y sin embargo, una idea empieza a corroerlo por dentro, una curiosidad tan intensa como insensata: necesita comprobar que Camila le es fiel. No le basta con serlo; quiere una prueba. De ese deseo enfermizo nace El curioso impertinente, uno de los relatos más célebres de Cervantes.
El plan que concibe Anselmo es tan retorcido como peligroso: pide a su amigo Lotario que corteje a Camila, que la tiente, que intente seducirla, para ver si ella resiste. Lotario se niega, horrorizado, y le advierte de la locura que supone remover lo que está en paz. Pero Anselmo insiste, ciego, hasta que su amigo cede. Y así, con sus propias manos, el marido pone en marcha el mecanismo que destruirá cuanto ama.
Cervantes construye con precisión implacable una tragedia sobre la desconfianza y la curiosidad. El título lo dice todo: es una curiosidad «impertinente», es decir, innecesaria, fuera de lugar, que nadie ha pedido y que no conduce a nada bueno. Anselmo quiere certezas donde solo cabía la confianza, y al buscarlas provoca precisamente aquello que temía.
Lo fascinante es cómo el relato observa el lento deslizamiento de los personajes hacia el abismo. Nadie es del todo malvado; todos son arrastrados por una situación que el propio Anselmo ha creado. Cervantes despliega aquí una penetración psicológica extraordinaria, mostrando cómo una idea fija puede envenenar una vida entera y arruinar los vínculos más sólidos.
Intercalada en la primera parte del Quijote, esta novela ha vivido siempre también por su cuenta, admirada como una de las reflexiones más lúcidas sobre la confianza, la amistad y los límites del conocimiento. ¿Se puede, y se debe, saberlo todo? ¿No hay verdades que es mejor no poner a prueba?
Es una lectura intensa y turbadora, de una modernidad sorprendente, ideal para descubrir al Cervantes más hondo y trágico, muy lejos del tópico del autor puramente cómico.
Acompaña a Anselmo en su empeño de comprobar lo que ya tenía. Comprenderás por qué esta historia sigue inquietando cuatro siglos después.