Introducción
Una de las obras más ambiciosas y conocidas de Annie Besant, figura central de la teosofía, en la que propone una interpretación esotérica del cristianismo. «El cristianismo esotérico» (Esoteric Christianity, 1901), subtitulado «Los misterios menores», sostiene que, tras la enseñanza pública y exterior del cristianismo, existió siempre una doctrina secreta, mística y profunda, reservada a los iniciados.
Besant defiende que las grandes religiones, y el cristianismo en particular, tuvieron desde su origen dos niveles de enseñanza: uno público y sencillo, para la masa de los creyentes, y otro secreto y profundo —los «misterios»—, reservado a unos pocos capaces de comprenderlo. Desde esta perspectiva, la autora reinterpreta en clave esotérica y simbólica los principales elementos del cristianismo: la figura de Cristo, los sacramentos, la resurrección, la Trinidad, los dogmas y las escrituras, buscando en ellos un sentido oculto, iniciático y universal, en concordancia con la doctrina teosófica. La obra pretende así reconciliar el cristianismo con la «sabiduría antigua» común a todas las religiones y devolverle, según Besant, su dimensión mística perdida.
Texto influyente de la literatura teosófica y de la espiritualidad esotérica, «El cristianismo esotérico» es una lectura de interés para quienes se acercan al esoterismo religioso y a las interpretaciones místicas del cristianismo. Una obra representativa del pensamiento de una de las grandes figuras del movimiento teosófico.