Introducción
Una de las obras más influyentes y perturbadoras de la literatura moderna, la novela corta con que Joseph Conrad descendió a los abismos del alma humana y del colonialismo. A bordo de un yate anclado en el Támesis, al caer la tarde, el marino Charles Marlow comienza a narrar a sus compañeros un viaje que cambió su vida: su travesía río arriba por el Congo, al servicio de una compañía belga dedicada al comercio del marfil.
Lo que Marlow encuentra en su remontar el río es una pesadilla: la codicia y la crueldad de la empresa colonial, africanos esclavizados y moribundos, estaciones ruinosas y una selva inmensa e indiferente que se cierra sobre los hombres. Y por encima de todo, el nombre que resuena por doquier: Kurtz, el agente genial y carismático del puesto más remoto, un hombre que llegó con altos ideales «civilizadores» y que, en el corazón de la selva, sin más ley que la suya, se ha convertido en un ídolo despótico rodeado de horrores.
Cuando Marlow por fin lo alcanza, encuentra a un moribundo devorado por su propia oscuridad, cuyas últimas palabras —«¡El horror! ¡El horror!»— resumen el abismo entrevisto. Meditación sobre el mal, la hipocresía del imperialismo y la fina capa que separa la civilización de la barbarie, «El corazón de las tinieblas» es una obra maestra deslumbrante y sombría que inspiró, entre muchas otras cosas, la película Apocalypse Now.