Introducción
Hay quien juega a los naipes por dinero; en el club que imaginó Robert Louis Stevenson se juega algo mucho más alto: la vida. El club de los suicidas reúne a hombres hastiados de existir que, incapaces de quitarse la vida por su propia mano, confían al azar de una baraja quién será la víctima y quién el verdugo cada noche.
En este mundo sombrío se introduce, disfrazado, el príncipe Florizel de Bohemia, un héroe elegante y ocioso que busca aventuras y acaba enfrentándose a la crueldad fría del enigmático Presidente del club. Stevenson combina la intriga, el humor irónico y una atmósfera inquietante en una serie de relatos encadenados que anticipan el moderno cuento de suspense. Bajo la trama de aventura late una reflexión sobre el aburrimiento, la banalización de la muerte y el valor de una vida que muchos malgastan.