Introducción
Uno de los relatos más entrañables del canon de Sherlock Holmes, una aventura navideña que combina la brillantez deductiva con un final de sorprendente humanidad. La segunda mañana después de Navidad, Watson encuentra a Holmes estudiando un objeto insólito: un sombrero de fieltro viejo y maltrecho, abandonado junto a un ganso de Navidad extraviado. A partir de esa prenda, Holmes despliega una de sus célebres cadenas de deducciones sobre el desconocido propietario.
Pero el caso da un giro extraordinario cuando, en el buche del ganso, aparece una joya deslumbrante: el carbunclo azul, la fabulosa piedra preciosa de la condesa de Morcar, robada días antes de su habitación de hotel. De su robo se ha acusado a un fontanero, Horner, con antecedentes. Holmes, siguiendo el rastro del ave desde el mercado hasta el criadero, desenmaraña cómo la gema fue a parar al interior del ganso.
El verdadero ladrón resulta ser James Ryder, el empleado del hotel, que escondió la joya en el buche del animal e incriminó al inocente Horner. Acorralado por Holmes, Ryder se derrumba en un mar de lágrimas y arrepentimiento. Y entonces Holmes toma una decisión inesperada: lo deja marchar. Razona que enviarlo a la cárcel lo convertiría en un delincuente de por vida, mientras que perdonarlo, en plena «época del perdón», puede salvar su alma. «Supongo que estoy conmutando un delito —dice—, pero es posible que esté salvando un alma». «El carbunclo azul» es una joya del relato detectivesco, tan ingeniosa como generosa.