Introducción
Una obra fina y penetrante de Cornelio Tácito, el gran historiador romano, que en este caso adopta la forma del diálogo filosófico para reflexionar sobre un tema que preocupaba a su época: la decadencia de la elocuencia. El «Diálogo de los oradores» (Dialogus de oratoribus) es una lúcida indagación sobre las causas del declive de la oratoria en Roma y sobre la relación entre la palabra, la política y la libertad.
La obra recrea una conversación entre varios personajes cultos —Materno, Apro, Mesala— sobre por qué los grandes oradores del pasado, como Cicerón, ya no tienen sucesores a su altura. A lo largo del debate, expuesto con la elegancia y la agudeza características de Tácito, se examinan diversas explicaciones: la decadencia de la educación, los cambios en las costumbres, y, sobre todo, una razón profunda y de gran calado político: la elocuencia floreció en la libertad turbulenta de la República, donde la palabra tenía verdadero poder, y se ha apagado bajo la paz y el orden del Imperio, donde ya no hace falta persuadir porque uno solo decide. La gran oratoria, sugiere Tácito, es hija de la libertad y de los conflictos, no de la calma del poder absoluto.
Breve pero profunda, con su forma dialogada y su penetrante análisis, el «Diálogo de los oradores» es una obra fascinante sobre la retórica, la cultura y la política. Una lectura clásica sobre el vínculo entre la libertad y la palabra, de la mano de un maestro de la prosa latina.