Introducción
Una de las obras más conmovedoras, profundas y personales de Oscar Wilde, el brillante escritor irlandés, y uno de los grandes documentos humanos de la literatura: la extensa carta que escribió desde la cárcel en los momentos más dolorosos de su vida. «De profundis» es una confesión desgarradora y luminosa, una meditación sobre el sufrimiento, el arte, el amor y la redención, escrita por el hombre que había sido el ingenio más celebrado de Londres y había caído en la más profunda desgracia.
Encarcelado tras el escandaloso juicio que arruinó su vida, Wilde escribe una larga carta dirigida a Lord Alfred Douglas, el joven amante cuya relación lo había conducido a la ruina. En ella, el autor examina con lucidez y sin autocompasión su propia caída, reprocha y a la vez perdona, y sobre todo transforma su dolor en una honda reflexión filosófica y espiritual. Wilde medita sobre el sufrimiento como camino de conocimiento, sobre la humildad, sobre la figura de Cristo como supremo artista y hombre de compasión, y sobre el poder redentor del arte y del amor. El escritor que había predicado la belleza y el placer descubre ahora, en el fondo del abismo (el «de profundis» del salmo), una verdad más honda y una nueva sabiduría nacida del dolor.
Testimonio único y una de las cimas de la prosa de Wilde, «De profundis» es una lectura intensa, bellísima y profundamente humana. La obra de un genio que, en la desgracia, alcanzó su página más verdadera y perdurable.