Introducción
Uno de los tratados morales más célebres de Séneca, el gran filósofo estoico, y una guía imperecedera sobre la única pregunta que de verdad importa: en qué consiste la vida feliz. Dirigido a su hermano Galión, el texto se abre con una constatación tan actual como antigua: todos los hombres quieren vivir felices, pero pocos saben qué es realmente la felicidad, y la mayoría, siguiendo a la multitud «como el ganado», la buscan donde no está.
Frente a quienes identifican la felicidad con el placer, Séneca sostiene la tesis central del estoicismo: el sumo bien es la virtud, y vivir feliz es vivir conforme a la naturaleza y a la razón. El placer no debe ser la meta, sino, a lo sumo, una consecuencia que acompaña a la virtud: «vaya delante la virtud, vaya detrás de ella el deleite, y siga como la sombra al cuerpo». Feliz es quien tiene «por sumo bien a la virtud y por solo mal a la culpa», libre de temores y deseos.
En la segunda parte, Séneca responde con brillantez a una acusación que se le hacía —predicar la austeridad siendo él riquísimo— explicando la actitud del sabio ante la fortuna: puede poseer bienes «sin ser esclavo de ella», usándolos con desapego. Lúcido, elegante y profundamente humano, «De la vida bienaventurada» es un clásico de la sabiduría práctica sobre la felicidad, la virtud y la libertad interior.