Introducción
Un texto capital del joven Karl Marx, célebre sobre todo por contener una de las frases más famosas de toda la historia del pensamiento: «la religión es el opio del pueblo». La «Crítica de la filosofía del derecho de Hegel» —y en particular su célebre Introducción— marca el paso de Marx de la crítica filosófica y religiosa a la crítica social y política, y contiene en germen algunas de sus ideas fundamentales.
En esta obra, Marx ajusta cuentas con la filosofía política de Hegel, su gran maestro, a quien reprocha haber justificado el Estado existente en lugar de criticarlo. Pero su parte más célebre e influyente es la Introducción, un texto breve y de enorme fuerza en el que Marx expone su crítica de la religión y, a partir de ella, su llamamiento a la transformación de la realidad. Para Marx, la crítica de la religión —que él considera ya cumplida por Feuerbach— es el punto de partida de toda crítica: «el hombre hace la religión, y no la religión al hombre». La religión es «el suspiro de la criatura oprimida», el consuelo ilusorio de un mundo injusto, y por eso «el opio del pueblo»; pero suprimir esa ilusión no basta: hay que transformar las condiciones reales que la hacen necesaria. Marx anuncia aquí también el papel histórico del proletariado como la clase llamada a llevar a cabo la emancipación humana. Es un texto decisivo para comprender el nacimiento del pensamiento marxista.
Texto breve pero capital del joven Marx y origen de una de las frases más citadas de la historia, la «Crítica de la filosofía del derecho de Hegel» es una lectura intensa y decisiva. El paso de la crítica religiosa a la social, de la mano de Karl Marx, de dominio público.