Introducción
La gran epopeya nacional española y la primera obra extensa de la literatura castellana, un cantar de gesta medieval que narra las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, el más célebre héroe de la España medieval. Compuesto hacia el año 1200, es un monumento de la lengua y la cultura españolas, tan fundacional para el castellano como la Ilíada para el griego o la Chanson de Roland para el francés.
El poema arranca con el Cid injustamente desterrado por el rey Alfonso VI, obligado a abandonar su hogar y a sus seres queridos y a lanzarse a los caminos con un puñado de vasallos leales. A partir de ahí, el Cantar narra cómo el héroe, a fuerza de valor, lealtad e inteligencia, reconquista su honra: gana batallas contra los moros, conquista la rica ciudad de Valencia, envía magníficos presentes al rey que lo había desterrado y, finalmente, recupera su favor. La segunda gran parte cuenta la afrenta de Corpes, cuando los cobardes infantes de Carrión, casados con las hijas del Cid, las maltratan vilmente, y cómo el héroe obtiene reparación por la vía de la justicia.
Frente a otros héroes épicos, el Cid es un personaje profundamente humano: mesurado, buen padre, buen esposo, buen vasallo incluso del rey que lo agravia. Con su realismo, su sobriedad y su exaltación de la honra, la lealtad y la justicia, el «Cantar de mio Cid» es una obra maestra imperecedera y la piedra angular de la literatura española.