Introducción
Una de las grandes tragedias de Sófocles, el maestro supremo del teatro de la antigua Grecia, un drama estremecedor sobre el honor herido, la locura, la vergüenza y la muerte de un héroe. La obra recrea un episodio de la guerra de Troya posterior a la muerte de Aquiles: cuando las armas del héroe caído se adjudican al astuto Ulises en lugar de al valiente Áyax, el segundo guerrero más grande del ejército griego, este, sintiéndose deshonrado, es arrastrado a la locura.
Enloquecido por la diosa Atenea, Áyax cree vengarse de los jefes griegos que lo han humillado, pero en su delirio masacra en realidad al ganado del ejército, tomándolo por sus enemigos. Al recobrar la razón y comprender el ridículo y el oprobio en que ha caído —«privado de los premios del valor»—, el orgulloso héroe, incapaz de sobrevivir a la deshonra, decide quitarse la vida. La segunda parte de la tragedia gira en torno a la disputa por su cadáver y su derecho a recibir sepultura, con la intervención de su hermano Teucro y, sorprendentemente, del propio Ulises, que defiende con nobleza el honor debido al enemigo muerto.
Con su hondura sobre la fragilidad de la grandeza humana, el peso del honor en la cultura heroica y el poder de los dioses —«¿ves, Ulises, el poder de los dioses cuán grande es?»—, «Áyax» es una de las obras maestras del teatro trágico y una lectura fundamental de la literatura griega.