Introducción
Un importante texto apocalíptico judío, hermano espiritual del Apocalipsis de Esdras, que reflexiona sobre el sentido del sufrimiento, la justicia divina y la esperanza tras la catástrofe de la destrucción de Jerusalén. El «Apocalipsis siríaco de Baruc» recoge las visiones, lamentaciones, oraciones y revelaciones del escriba Baruc, secretario del profeta Jeremías, en un intento de comprender el desastre y de sostener la fe y la esperanza del pueblo.
Atribuido a Baruc, el fiel secretario de Jeremías, el libro fue escrito en realidad hacia finales del siglo I, tras la destrucción del Templo de Jerusalén por los romanos, aunque sitúa ficticiamente la acción en la época de la primera destrucción del Templo por los babilonios. Esta doble referencia le permite reflexionar sobre la catástrofe presente a la luz del pasado. La obra combina lamentaciones por la ciudad destruida, oraciones, diálogos con Dios sobre las grandes cuestiones (el sufrimiento del justo, el pecado de Adán y sus consecuencias, la suerte de los muertos, el destino de Israel) y visiones apocalípticas sobre el juicio final, la resurrección y la era mesiánica. Frente a la angustia por la destrucción, el mensaje central es de esperanza: la ley de Dios permanece, el mundo presente pasará y vendrá un mundo nuevo y una restauración. El Apocalipsis de Baruc es, junto al de Esdras, uno de los grandes testimonios de la fe judía ante la catástrofe y de la literatura apocalíptica.
Gran texto apocalíptico judío, el «Apocalipsis siríaco de Baruc» es una lectura profunda sobre el dolor y la esperanza. Las visiones de Baruc ante la destrucción, de dominio público.