Introducción
Uno de los grandes textos apocalípticos de la tradición judeocristiana, una obra que se enfrenta, con hondura y dramatismo, a los mayores enigmas de la fe: el sufrimiento, la justicia divina y el destino del ser humano. El «Apocalipsis de Esdras» (también llamado Cuarto Libro de Esdras) recoge una serie de visiones y diálogos entre el profeta Esdras y un ángel, en los que se plantean las preguntas más angustiosas sobre el mal, el pecado y la salvación.
Atribuido al escriba y profeta Esdras, el libro fue escrito en realidad hacia finales del siglo I, tras la destrucción de Jerusalén por los romanos, acontecimiento que está en el trasfondo de su angustia. La obra tiene la forma de siete visiones o revelaciones. En las primeras, Esdras interpela audazmente a Dios (a través del ángel Uriel) sobre las grandes cuestiones: ¿por qué sufre el pueblo elegido?, ¿por qué permite Dios el mal y el pecado?, ¿qué será de la mayoría de la humanidad, si tan pocos se salvan? El ángel responde señalando los límites del entendimiento humano y anunciando el juicio final, la venida del Mesías y la restauración futura. Las últimas visiones son propiamente apocalípticas, con grandiosas imágenes del fin de los tiempos. Con su intensidad, su audacia teológica al cuestionar la justicia divina y su visión escatológica, el Apocalipsis de Esdras es uno de los textos más notables de la literatura apocalíptica y ejerció influencia en el pensamiento cristiano.
Gran texto apocalíptico judeocristiano, el «Apocalipsis de Esdras» es una lectura intensa y profunda sobre el mal y la esperanza. Las preguntas eternas de Esdras a Dios, de dominio público.