“Lo desconocido, que es la alegría de las almas, la sal de la existencia.” — Benito Pérez Galdós de La incognita 4
“Por cinco onzas se vende la diosa misma de la libertad.” — Benito Pérez Galdós de La fontana de oro 4
“Obedecer queriendo es mi delicia, y servir a mi dueño, siendo también por mi parte un poco dueña de él.” — Benito Pérez Galdós de Ángel Guerra 4
“Una mujer no ama sino en tanto que es dueña de sí misma, que puede no amar, no entregarse.” — Amado Nervo de El donador de almas 8
“Callar y quemarse es el castigo más grande que nos podemos echar encima.” — Federico García Lorca de Bodas de sangre 4