“Tú presumes que me llevas y yo pienso que me arrastras.” — Pedro Calderón de la Barca de A María el corazón 5
“Si mañana a la muerte todos caminan, bébase hoy, que mañana será otro día.” — Pedro Calderón de la Barca de A María el corazón 5
“Lo que pesa halaga, que lo que carga dulcemente alivia.” — Pedro Calderón de la Barca de A María el corazón 6
“No mires, joven, tu reflejo en los demás; mira sus reflejos en ti mismo.” — Miguel de Unamuno de Almas de jovenes 5
“No hay más que una humildad verdadera, y es la sinceridad.” — Miguel de Unamuno de Almas de jovenes 6
“reprendete tú antes que Dios te reprenda; pues para no ser juzgado, juzgarte tú mismo es fuerza.” — Pedro Calderón de la Barca de No hay instante sin milagro 10
“no hay mayor soberbia que pretender ser tenido por humilde.” — Miguel de Unamuno de Almas de jovenes 7
“Saber llorar, ¡qué gran sabiduría! Sabiduría de sencillez, de sustancia y de vida.” — Miguel de Unamuno de Diario íntimo 8
“La verdad que profieras no es tuya; está sobre ti, y se basta a sí misma.” — Miguel de Unamuno de Diario íntimo 5
“Vivir, vivir de veras, vivir espontáneamente, sin segunda intención, vivir para morir y seguir viviendo.” — Miguel de Unamuno de Diario íntimo 7
“Al rezar reconocía con el corazón a mi Dios, que con mi razón negaba.” — Miguel de Unamuno de Diario íntimo 5
“Lo mejor es pensar en ello, porque sólo así se puede llegar a vivir despierto, no en el sueño de la vida.” — Miguel de Unamuno de Diario íntimo 6
“Sólo se comprende la vida a la luz de la muerte. Prepararse a morir es vivir naturalmente.” — Miguel de Unamuno de Diario íntimo 5
“Hay que buscar la verdad y no la razón de las cosas, y la verdad se busca con la humildad.” — Miguel de Unamuno de Diario íntimo 6
“Yo estoy ebrio de vino, es verdad, pero tú lo estás de deseos y de impotencia.” — Mariano José de Larra de La nochebuena de 1836 10
“Tú lees día y noche buscando la verdad en los libros, hoja por hoja, y sufres de no encontrarla ni escrita.” — Mariano José de Larra de La nochebuena de 1836 6
“Los que ven de fuera los cristales, los ven tersos y brillantes; los que ven sólo los rostros, los ven alegres y serenos.” — Mariano José de Larra de La nochebuena de 1836 5
“Bienaventurado aquél a quien la mujer dice no quiero, porque ése, a lo menos, oye la verdad.” — Mariano José de Larra de La nochebuena de 1836 8
“El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer.” — Mariano José de Larra de La nochebuena de 1836 11