“Conozco a alguien que tiene más espíritu que Napoleón, que Voltaire, que todos los ministros presentes y futuros: la opinión pública.” — Charles Maurice de Talleyrand 9
“La oposición es el arte de estar en contra tan hábilmente que, luego, se pueda estar a favor.” — Charles Maurice de Talleyrand 8
“El café debe ser caliente como el infierno, negro como el diablo, puro como el ángel y dulce como el amor.” — Charles Maurice de Talleyrand 8
“Es verdad que no se puede encontrar la piedra filosofal, pero está bien que se busque.” — Bernard le Bovier de Fontenelle 12
“El filósofo, es un hombre que no quiere creer lo que ve; porque está demasiado ocupado en meditar sobre lo que no ve.” — Bernard le Bovier de Fontenelle 14
“Los amores son vientos necesarios para poner a la gente en movimiento, aunque a veces desencadenan tormentas.” — Bernard le Bovier de Fontenelle 13
“La dicha es un horizonte lejano, que retrocede a medida que nos acercamos a él” — Bernard le Bovier de Fontenelle 10
“No os toméis la vida demasiado en serio; de todas maneras no saldréis vivos de ésta” — Bernard le Bovier de Fontenelle 12
“Si tuviese mi mano cerrada llena de verdades, me guardaría muy bien de abrirla.” — Bernard le Bovier de Fontenelle 10
“Cuando las cosas no quieren conformarse con nosotros, nosotros debemos conformarnos con ellas.” — Bernard le Bovier de Fontenelle 7
“Las pasiones son como los vientos, que son necesarios para dar movimiento a todo, aunque a menudo sean causa de huracanes.” — Bernard le Bovier de Fontenelle 10
“Las pasiones son como los vientos: son necesarios para poner en movimiento todas las cosas, aunque con frecuencia originan huracanes” — Bernard le Bovier de Fontenelle 13
“Esperar una felicidad demasiado grande es un obstáculo para la felicidad.” — Bernard le Bovier de Fontenelle 9
“La salud es la unidad que da valor a todos los ceros de la vida.” — Bernard le Bovier de Fontenelle 10
“No os toméis la vida demasiado en serio; de todos modos no saldréis vivos de ésta.” — Bernard le Bovier de Fontenelle 8
“Todo en mí se abre, se asombra; me late el corazón; una sobreabundancia de vida me sube a la garganta como un sollozo. Ya no sé nada; es una vehemencia sin recuerdos y sin arrugas.” — André Gide 14