“La riqueza, aun sin merecimientos, inspira reverencia hasta a gentes desinteresadas, porque acaso les sugiere la idea de los grandes proyectos que permite realizar.” — Immanuel Kant 13
“Dos cosas me llenan el espíritu de admiración y espanto: el cielo estrellado sobre mí, y la ley moral de mí mismo.” — Immanuel Kant 11
“Mediante una revolución acaso se logre derrocar un despotismo personal y la opresión generada por la codicia o la ambición, pero nunca logrará establecer una auténtica reforma del...” — Immanuel Kant 14
“Ilustración significa el abandono del hombre de una minoría de edad cuyo responsable es él mismo. Esta minoría de edad significa la incapacidad para servirse de su entendimiento si...” — Immanuel Kant 10
“Actualmente oigo clamar por doquier: ¡No razones! El oficial ordena: ¡No razones, adiéstrate! El asesor fiscal: ¡No razones y limítate a pagar tus impuestos! El consejero espiritua...” — Immanuel Kant 10
“Obra siempre de modo que tu conducta pudiera servir de principio a una ley universal.” — Immanuel Kant 13
“No existe un Estado cuyo jefe no desee asegurarse una paz constante por medio de la conquista del universo entero si ello fuera posible” — Immanuel Kant 11
“En obrar por simpatía, por compasión, por caridad, no hay absolutamente ninguna moralidad” — Immanuel Kant 9
“Es absolutamente necesario persuadirse de la existencia de Dios; pero no es necesario demostrar que Dios existe” — Immanuel Kant 12
“El estado natural de los hombres no es de paz, sino de guerra; cuando no de guerra abierta, de guerra que puede estallar en cualquier momento” — Immanuel Kant 12
“Todo nuestro conocimiento comienza con la experiencia, lo cual no prueba que todo derive de la experiencia” — Immanuel Kant 11
“La religión es un asunto demasiado importante a los ojos de sus devotos para que pueda ser ridiculizada. Si éstos se entregaran a cosas absurdas, se les debe compadecer, pero no ri...” — Immanuel Kant 9
“Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto más reiterada y persistentemente se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado que está...” — Immanuel Kant 11