“Soy como el árbol talado, que retoño: porque aún tengo la vida.” — Miguel Hernández de El hombre acecha 9
“La mano es la herramienta del alma, su mensaje, y el cuerpo tiene en ella su rama combatiente.” — Miguel Hernández de Viento del pueblo 8
“Sangre que no se desborda, juventud que no se atreve, ni es sangre, ni es juventud, ni relucen, ni florecen.” — Miguel Hernández de Viento del pueblo 10
“Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas.” — Miguel Hernández de Viento del pueblo 6
“¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla, pero qué injustamente arrebatada!” — Miguel Hernández de Viento del pueblo 6
“Muere un poeta y la creación se siente herida y moribunda en las entrañas.” — Miguel Hernández de Viento del pueblo 6
“Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplando a través de sus poros y conducir sus ojos y sentimientos hacia las cumbres más hermosas.” — Miguel Hernández de Viento del pueblo 6
“A la mujer que ignora el bien por falta de educación, Dios acostumbra trazarle dos senderos que conducen únicamente a él: el dolor y el amor.” — Alejandro Dumas (hijo) de La dama de las camelias 6
“Hay deseos que se ahogan en nuestra alma de mujer, sin que los revele más que un suspiro.” — Gustavo Adolfo Bécquer de La ajorca de oro 10
“No hay bien sin su descuento, ni mal que algún bien no espere.” — Miguel de Cervantes de La gran sultana doña Catalina de Oviedo 5
“Necesitaba yo ser iniciado y no pontífice, discípulo y no maestro.” — Ignacio Manuel Altamirano de Beatriz 9
“Sólo la soledad nos pone en plena posesión de nosotros mismos.” — Santiago Ramón y Cajal de Recuerdos de mi vida 6
“Mi primer amor fue un lampo de aurora; mi segundo amor fue un incendio.” — Ignacio Manuel Altamirano de Beatriz 7
“La armonía moral resulta, no del unísono vibrar de muchos diapasones, sino de la combinación de notas diferentes.” — Santiago Ramón y Cajal de Recuerdos de mi vida 6
“Cada cual busca instintivamente aquello de que carece, y se aburre y molesta al ver reflejados en los otros iguales defectos de carácter.” — Santiago Ramón y Cajal de Recuerdos de mi vida 6