“El estado de felicidad no existe en el hombre. Existen atisbos, instantes, aproximaciones, pero la felicidad termina en el momento en que empieza a manifestarse” — Miguel Delibes 7
“No existe la felicidad. A lo largo de la vida hay briznas de dicha que se deshacen como pompas de jabón.” — Miguel Delibes 5
“Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente ban...” — Miguel Delibes 5
“La medicina ha prolongado nuestra vida, pero no nos ha falicitado una buena razón para seguir viviendo.” — Miguel Delibes 5
“Si el cielo de Castilla es alto es porque lo habrán levantado los campesinos de tanto mirarlo” — Miguel Delibes 8
“Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad” — Miguel Delibes 5
“En las guerra no gana nadie, pierden todos. Y si la guerra es civil, la pérdida es más fuerte que la de cualquiera otra guerra” — Miguel Delibes 8
“La máquina ha venido a calentar el estómago del hombre pero ha enfriado su corazón.” — Miguel Delibes 5
“Me percaté entonces de que la alegría es un estado del alma y no una cualidad de las cosas; que las cosas en sí mismas no son alegres ni tristes, sino que se limitan a reflejar el...” — Miguel Delibes 8
“El hombre de hoy usa y abusa de la naturaleza, como si hubiera de ser el último inquilino de este desgraciado planeta, como si detrás de él no se anunciara un futuro” — Miguel Delibes 8
“El estado de felicidad no existe en el hombre. Existen atisbos, instantes, aproximaciones, pero la felicidad termina en el momento en que empieza a manifestarse. Nunca llega a ser...” — Miguel Delibes 7
“Cásate con una mujer de tu igual, porque si la eliges más rica o más noble, los suyos serán tus amos.” — Cleóbulo de Lindos 5
“Aprende a vivir aislado y a meditar en soledad; pero si te mezclas con la muchedumbre procura ser, como todos ellos, uno de tantos.” — Cleóbulo de Lindos 5
“No se debe desear mandar ni obedecer; porque suele convertirse el mando en tiranía y la obediencia en tedio” — Cleóbulo de Lindos 6