“Yerran grandemente aquellos que para hacerse más amables afectan un carácter moral distinto al propio.” — Giacomo Leopardi 6
“También decía que a Dios ninguna cosa le habemos de pedir señaladamente, salvo que debemos pedirle simplemente el bien. Y por esto yerran los que demandan a Dios mujer rica, hacien...” — Erasmo de Róterdam
“Los grandes hombres también yerran, y algunos con tanta frecuencia que casi se caería en la tentación de considerarlos pequeños” — Georg Christoph Lichtenberg 4