“Ningún vicio y ninguna brutalidad en la tierra han vertido tanta sangre como la cobardía humana.” — Stefan Zweig de Fouché. Retrato de un hombre político 18
“Sabe que un gesto feroz y un ademán de terror ahorran casi siempre el terror mismo.” — Stefan Zweig de Fouche
“No es el corazón, Lon; es el orgullo lo que te lleva a matar a tu prójimo.” — Jack London de Los hombres de forty mile
“Algunos nacen con el espíritu de la tormenta en la sangre, inquietos heraldos de violencia y derramamiento, que no conocen otra senda.” — Robert E. Howard de Nacerá una bruja 14
“Al principio sintió compasión por su enemigo; pero esta se desvaneció ante el instinto primitivo de sobrevivir, que a su vez dio paso a la sed de sangre.” — Jack London de El hijo del lobo
“Normalmente nunca mato a mujeres, aunque algunas de las que viven en estas montañas son verdaderas lobas.” — Robert E. Howard de Conan el aventurero
“Las cabezas caerán en el cesto de la guillotina como naranjas en tiempo de cosecha.” — Roberto Arlt de Saverio el cruel
“De la luna, fijada en un cielo más negro que la brea, se desprendía una sangrienta y pastosa emanación de matadero.” — Roberto Arlt de La luna roja
“Cuando pronunciábamos esta palabra los nervios del rostro distendíanse, los ojos permanecían inmóviles, fijos en una ilusoria hecatombe distante.” — Roberto Arlt de El juguete rabioso
“Al inicio, los amotinados, los asesinos, los locos, y ahora una población sencilla, hospitalaria, feliz.” — Julio Verne de Los amotinados de la Bounty
“Pendencieros, vindicativos, transmitiéndose de padres a hijos odios entre familias que no pueden extinguirse si no es a través de la sangre.” — Julio Verne de El archipielago en llamas
“La sociedad le temió y se armó contra él de su vindicta en forma de puntapié.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Pipa
“Por virgen y accidentada que sea una comarca, los hombres llegarán a convertirla en teatro de la guerra.” — Ambrose Bierce de Un jinete por el cielo
“De las últimas palabras de un santo y de un sabio sacas por primera consecuencia la sangre de un gallo.” — Leopoldo Alas «Clarín» de El gallo de Sócrates
“Petrificáis la idea, y el sutil pensamiento lo utilizáis como filo que hace correr la sangre.” — Leopoldo Alas «Clarín» de El gallo de Sócrates 5
“Dos estropeados, haraposos, sangrientos y quebrados vestigios de humanidad atestiguaron de forma solemne de que el autor de la contienda era ya un huérfano.” — Ambrose Bierce de El club de los parricidas