“Es la Revolución encarnada. Es la llama y el espíritu de ella, el grito insaciable de venganza que no grita sino que mata sin ruido.” — Jack London de El mexicano
“Allí no sólo se encontraba un monarca cuya reina había sido raptada; allí había un hombre primitivo que alimentaba en su alma una silenciosa y terrible venganza.” — Robert E. Howard de Conan el vengador
“Yo quería ante todo vengarme del capitán. Cuestión de jerarquía.” — Julio Verne de Un drama en México
“Aquí ya no hay presidente ni secretario; sólo hay dos hombres que tienen que vengarse de un tercero.” — Julio Verne de Robur el conquistador
“Si llegara a alojarle una bala en la cabeza, será la mejor caza que habré hecho jamás.” — Julio Verne de El volcan de oro
“Pendencieros, vindicativos, transmitiéndose de padres a hijos odios entre familias que no pueden extinguirse si no es a través de la sangre.” — Julio Verne de El archipielago en llamas
“Las gotas de sangre que cayeron en el suelo reclaman otra sangre. El crimen da grandes voces.” — Esquilo de Las coeforas 4
“¡Ya temía yo que llegaría demasiado tarde; pero me queda la venganza!” — Emilio Salgari de El corsario negro
“¡Sí; te perdoné la misma noche en que me abandonaste en el mar Caribe, porque vengabas a tus hermanos!” — Emilio Salgari de Honorata de wan guld
“Cuando el mar se torna fosforescente, el Corsario Rojo y el Verde suben a flote pidiendo venganza.” — Emilio Salgari de Honorata de wan guld
“Aunque tuviese que asaltar todas las ciudades costeras, ese hombre, un día u otro, caerá en mis manos: su destino está escrito en la punta de mi espada.” — Emilio Salgari de Honorata de wan guld
“¡Quiero que la conserves para asistir a la muerte del hombre que tanto mal te hizo!” — Emilio Salgari de Honorata de wan guld
“La sangre grita venganza, pero ¿podré ser inexorable con todos ellos?” — Emilio Salgari de En el mar de las perlas
“Aun me falta vengar a mi mujer y los tigres no aman las ciudades.” — Emilio Salgari de La montaña de luz
“¡La odio mortalmente!… Al cabo de cuatro años. Me vi obligada a esperar el momento oportuno.” — Emilio Salgari de El león de Damasco