“Propia condición de afligidos: hacen y dicen cosas ajenas de toda razón y buen discurso.” — Miguel de Cervantes de El amante liberal
“No hay bien sin su descuento, ni mal que algún bien no espere.” — Miguel de Cervantes de La gran sultana doña Catalina de Oviedo 5
“Al mal de quien la causa no se sabe, milagro es acertar la medicina.” — Miguel de Cervantes de La casa de los celos 5
“Donde la comida falta, no hay bien que llegue, ni mal que no sobre.” — Mateo Alemán de Guzmán de Alfarache
“El mismo sufrimiento cuando es por un par de pupilas nuevas llega a parecerme una felicidad.” — Abraham Valdelomar de El hipocampo de oro 9
“No hay más grande dolor que ser rey, por la sangre y por el espíritu, y vivir rodeado de plebeyas gentes.” — Abraham Valdelomar de El hipocampo de oro
“no hay desdicha de quien no es otra mayor consuelo.” — Pedro Calderón de la Barca de Amado y aborrecido
“No sabéis que he sufrido mucho, que sufro mucho, aun las más amargas torturas, a causa de vuestras risas.” — Rubén Darío de Thanatopia
“¡Ay, qué dura cosa es de sufrir el pasar de un estado felice a un desdichado!” — Miguel de Cervantes de El coloquio de los perros
“al desdichado las desdichas le buscan y le hallan, aunque se esconda” — Miguel de Cervantes de El coloquio de los perros 5
“En su corazón no había más que odio y miedo. Se sentía vil. Era el maestro de escuela.” — Rafael Barrett de El maestro
“Todo sufrimiento es del yo. Todo sufrimiento termina en la Verdad.” — James Allen de El camino de la paz 5
“Con cuánto anticipado horror nos usurpan los pesares de la vida lo mejor.” — Pedro Calderón de la Barca de Triunfar muriendo
“Para los caracteres poéticos, cuando son desgraciados, la poesía se convierte en el buitre de Prometeo.” — Ignacio Manuel Altamirano de Atenea 5
“Sufrir, para mí, es morir; esperar, para mí es una tortura.” — Ignacio Manuel Altamirano de Atenea 6
“Las almas enamoradas y enfermas son tal vez las que tejen los más hermosos sueños de la ilusión.” — Ramón del Valle-Inclán de Sonata de otoño 5
“Pena es mi paz y pena mi batalla, perro que ni me deja ni se calla, siempre a su dueño fiel, pero importuno.” — Miguel Hernández de El rayo que no cesa 5
“Todas las abnegaciones y rebeldías del amor las había conocido aquella mujer.” — Vicente Blasco Ibáñez de Los muertos mandan
“¡Es preciso sentir el golpe de esta impresión en plena vida, y el clamor de suprema separación, mil veces peor que la muerte!” — Horacio Quiroga de El conductor del rápido
“Anticipar la muerte; ser cadáver que respira y come, pero que no piensa, ni sufre, ni se entusiasma: ésa sería para mí la dicha.” — Vicente Blasco Ibáñez de La catedral 8