“Vivimos y nos movemos en un mundo desconocido, un lugar donde existen cuevas y sombras y habitantes en el crepúsculo.” — H. P. Lovecraft de El horror de red hook
“Las sombras vuelvan al ignorado sitio de donde surgieron volviéndome loco, y torne la realidad á dominar en mi cabeza.” — Benito Pérez Galdós de La novela en el tranvia
“¡Vamos! ¡En pie! ¡Surge! ¡Escucha!¡Escucha! ¡Despierta! Rompe tus cadenas; sé. Sal de las sombras. Arráncate de la noche; emerge; ¡En pie! ¡En pie! ¡Endurécete! que aparezca tu fue...” — Paul Valéry
“En este mundo no hay verdad alguna, sino simulacros vanos y sombras que pasan. La verdad es Dios eterno...” — Miguel Servet 4
“Y dale alegría, alegría a mi corazón, afuera se irán la pena y el dolor. Y ya verás, las sombras que aquí estuvieron ya no estarán.” — Fito Páez
“Labios de amor, sombras de amor, entre las piedras un rayo de amor cáliz de amor, cruces de amor, clave de muerte, clave de sol.” — Fito Páez
“Cree estar en el combate, cuando la verdad es que lo que tiene en la mano es sólo la sombra de una espada y a su alrededor no hay nada más que sombras.” — José Saramago
“Sin que nosotros podamos impedirlo, el velo que recubre ese espectáculo llamado vida se desgarra en miríadas de copos ilusorios y, de todo cuanto se desarrollaba ante nuestros ojos...” — Emil Cioran
“El deseo de desaparecer, porque las cosas desaparecen, emponzoño tan atrozmente mi sed de ser que, en medio de los resplandores del tiempo, el aliento se apagaba y el ocaso de las...” — Emil Cioran
“Como quien escapa a través de las páginas de una novela, porque aquellos a quienes necesitamos amar son sólo sombras que viven en el alma de un extraño” — Carlos Ruiz Zafón
“El aventurero actual ha aprendido a contentarse con sombras de emoción. La televisión y el cine son sus melancólicos proveedores de asombro.” — Alejandro Dolina 5
“Cuando nos transformamos radicalmente, nuestros amigos, los que no se han transformado, se convierten en los fantasmas de nuestro propio pasado; su voz resuena en nuestros oídos co...” — Friedrich Nietzsche 4
“Dos médicos: el pequeño, de piernas torcidas, mira hoscamente a los pacientes, el otro, de insignificante físico, muy delgado, tiene una nariz como el filo de un cuchillo... ¡Es él...” — Yevgueni Zamiatin