“¿Cuánto tiempo aún podrá contemplar ese rostro invulnerable que siempre le inspiró seguridad? La vida les ha distanciado, llevándoles a mundos diferentes y, sin embargo, ¡Cómo echa...” — José Luis Sampedro
“Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol; no vaya a ser la sombra de un pigmeo.” — Novalis 5
“¡Ay! ¡Ay! Más cerca de mí te siento cuando más huyo de ti, pues tu imagen es en mí, es en mí, sombra de mi pensamiento, sombra de mi pensamiento.” — Ramón de Campoamor
“Sentado con mi guitarra frente al cañón de luz, descubrí que mi sombra, es la parte de mí que hasta la luz desprecia” — Alejandro Sanz
“La nieve del alma tiene copos de besos y escenas que se hundieron en la sombra o en la luz del que las piensa” — Federico García Lorca 4
“Cuerpo, compañero, juntos nos moriremos. No puedo no querer la sombra que tenemos, no apresar con ella el resplandor de un verso” — Marguerite Yourcenar
“Escóndeme que el mundo no me adivine. Escóndeme como el tronco su resina, y que yo te perfume en la sombra, como la gota de goma, y que te suavice con ella, y los demás no sepan de...” — Gabriela Mistral 3
“La esperanza es un niño ilegal, inocente, reparte sus volantes, anda contra la sombra.” — Juan Gelman 3
“Cree estar en el combate, cuando la verdad es que lo que tiene en la mano es sólo la sombra de una espada y a su alrededor no hay nada más que sombras.” — José Saramago
“Dondequiera que vas arrastras una sombra tan inmóvil como el ladrón crucificado” — Alejandro Jodorowsky 3
“¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.” — Pedro Calderón de la Barca 4
“Tú eres una sombra: ¡aniquílate en los rayos del Sol! ¿Cuánto tiempo seguirás contemplando tu sombra? ¡Contempla también Su luz!” — Yalal ad-Din Muhammad Rumi 3
“Después de haber inventado mundos y haberlos perdido por los espacios, de pronto se da uno cuenta de que anhela algo que fuera (el Yo) una sombra de ser en medio de una ausencia ge...” — Emil Cioran