“Siempre me siento feliz. ¿Sabes por qué? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve e...” — William Shakespeare 1
“Siempre me mantengo sobre el terreno de los hechos: todas mis conjeturas las compruebo experimentalmente y, de esta manera, me apoyo siempre en la solución que dan los hechos.” — Iván Pávlov
“No creo que nos vayamos a quedar sin cosas importantes que hacer, en comparación con los recursos que tenemos. Hay muchos, muchos problemas en el mundo que necesitan solución” — Larry Page
“Rajoy tiene la solución para el paro: crear empleo. Y yo tengo la solución para el hambre: crear comida.” — José Miguel Monzón Navarro
“Una de las razones que tenemos para aceptar el universo tal y como es radica precisamente en el hecho de que nos plantea un enigma que no tiene solución.” — Aldous Huxley
“Cuando se es niño, nuestra mente es como una especie de solución saturada de sentimientos, como una suspensión de todas las emociones, pero en estado latente, en condiciones de ind...” — Aldous Huxley
“Si buscas una buena solución y no la encuentras, consulta al tiempo, puesto que el tiempo es la máxima sabiduría” — Tales de Mileto 3
“Un empleo constituye una solución de corto plazo para un problema a largo plazo.” — Robert Kiyosaki 4
“El aborto nunca es una solución. Debemos escuchar, acompañar y comprender desde nuestro lugar a fin de salvar las dos vidas: respetar al ser humano más pequeño e indefenso, adoptar...” — Papa Francisco
“Dos posibilidades: hacerse infinitamente pequeño o serlo. La segunda es solución, por lo tanto éxtasis; la primera comenzar por lo tanto a actuar” — Franz Kafka
“Pensándolo bien no hay otra solución para el progreso del hombre que un honesto día de trabajo, las decisiones tomadas diariamente, las expresiones generosas y las buenas acciones...” — Ralph Waldo Emerson
“Ningún crítico es más capaz que yo de percibir claramente la desproporción que existe entre los problemas y la solución que les aporto.” — Sigmund Freud 4