“Su alma está cauterizada. La luz y la risa han sido consumidas en él. Es como alguien muerto, y sin embargo está aterradoramente vivo.” — Jack London de El mexicano
“Jamás en sus labios habían estado aquellas palabras, que eran toda la historia de su alma.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Doña Berta
“Llevaba una máscara pintada con la mueca social, por cuyos agujeros asomaban unos ojos que no correspondían en lo más mínimo a los demás rasgos.” — Henry James de La bestia en la jungla
“Nadie imaginaba su horror hacia aquello que estaba dispuesto a sobrellevar en cualquier instante.” — Ambrose Bierce de Una pelea dura
“Aquel torero glorioso y rico que acabó pegándose un tiro, porque quién sabe lo que pasa por dentro de nadie cuando decide ser nadie.” — Manuel Chaves Nogales de Juan belmonte matador de toros
“Vivía yo solitario en mi espíritu, aprendiendo tristeza en aquel colegio de muros negros.” — Rubén Darío de Thanatopia
“Él no había amado a nadie, pero en cambio odiaba a todo el mundo.” — Ignacio Manuel Altamirano de El Zarco
“Todo cuanto le rodeaba pareciale mediocre e indigno de él.” — Vicente Blasco Ibáñez de El papa del mar
“La soledad interior en que siempre viví, me ha enseñado la dulzura de la muerte.” — Leopoldo Lugones de El ángel de la sombra 5
“Los que ven de fuera los cristales, los ven tersos y brillantes; los que ven sólo los rostros, los ven alegres y serenos.” — Mariano José de Larra de La nochebuena de 1836 5
“Nací condenado a no poder hacer mujer a mujer alguna, ni a mí hombre…” — Miguel de Unamuno de El hermano Juan o el mundo es teatro