“La riqueza es como el agua salada: cuanto más se bebe, más sed da; lo mismo ocurre con la gloria” — Arthur Schopenhauer 1
“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres [Mateo, 5, 13....” — Jesús de Nazaret 4