“En Divagación diríase un curso de geografía erótica; la invitación al amor bajo todos los soles, la pasión de todos los colores y de todos los tiempos.” — Rubén Darío de Antología poesías de Rubén Darío precedi...
“Con el agregado de que no sólo de las rosas de París extraería esencias, sino de todos los jardines del mundo.” — Rubén Darío de Antología poesías de Rubén Darío precedi...
“Pero no quiero verte, alma mía, llorar. Nuestro amor, siempre, siempre... Nuestras bodas... jamás.” — Rubén Darío de Abrojos
“Pero ¡cuánto calienta el alma una frase, un apretón de manos a tiempo!” — Rubén Darío de El rey burgués
“Y llegó el invierno, y el pobre sintió frío en el cuerpo y en el alma.” — Rubén Darío de El rey burgués
“No, no hay crímenes bellos, sino ante la filosofía de la crueldad y ante las razones del egoísmo, por más estéticos que sean.” — Rubén Darío de Parisiana
“Sería tan pueril negarlo como escribir—alguien lo ha dicho—que una flor envenenada no es nunca bella.” — Rubén Darío de Parisiana
“Todo lo que los norteamericanos se proponen, casi siempre lo consiguen, pues el peso del oro americano hace inclinarse al mundo al lado de ellos...” — Rubén Darío de Parisiana
“Decía él mismo en un discurso, no hace mucho tiempo: «Por esto los oradores se acaban, por la misma razón que se acaban, cuando no hay guerra, los héroes.” — Rubén Darío de España contemporánea
“Don Quijote no debe ni puede morir; en sus avatares cambia de aspecto, pero es el que trae la sal de la gloria, el oro del ideal, el alma del mundo.” — Rubén Darío de España contemporánea
“Volvió Ulises cargado de experiencia; y la que traigo viene acompañada de un caudal de esperanza.” — Rubén Darío de El viaje a Nicaragua e intermezzo tropic...
“El que sufre, lucha y se desvela por un niño, aunque no lo haya engendrado, ese es su padre.” — Rubén Darío de Autobiografía 7
“Todo aquel que haya amado en su aurora sabe de esas íntimas delicias que no pueden decirse completamente con palabras, aunque sea Hugo el que las diga.” — Rubén Darío de Autobiografía
“Cantemos el oro, porque tapa las bocas que nos insultan; detiene las manos que nos amenazan, y pone vendas a los pillos que nos sirven.” — Rubén Darío de La canción de oro
“Cantemos el oro, rey del mundo, que lleva dicha y luz por donde va, como los fragmentos de un sol despedazado.” — Rubén Darío de La canción de oro
“Aquel que no sienta ni amor ni dolor, aquel que no sepa de beso y de cántico, que se ahorque de un pino: será lo mejor...” — Rubén Darío de El canto errante
“Tu pobre América, tu india virgen y hermosa de sangre cálida, la perla de tus sueños, es una histérica de convulsivos nervios y frente pálida.” — Rubén Darío de El canto errante
“Cuatro horizontes de abismo tiene mi razonamiento, y el abismo que más siento es el que siento en mí mismo.” — Rubén Darío de El canto errante
“¡Ay de quien del canto de su amor se fíe! Con sus ojos lindos y su boca roja, La divina Eulalia, ríe, ríe, ríe.” — Rubén Darío de Prosas profanas
“sangre de los corazones. Una copa me dio el sino y en ella bebí tu vino y me embriagué de dolor,” — Rubén Darío de Prosas profanas
“Porque el Amor, ¡oh jóvenes llenos de sangre y de sueños!, pone un azul de cristal ante los ojos, y da las infinitas alegrías.” — Rubén Darío de Azul
“Fija en mí, me inundaban de felicidad sus ojos de Minerva, ojos verdes, ojos que deben siempre gustar a los poetas.” — Rubén Darío de Azul