“No es con oro, sino con esfuerzo, con lo que se puede servir a Dios y a las personas.” — León Tolstoi de Los dos hermanos y el oro 13
“Vine al mundo con la proverbial cuchara de plata en la boca, pero jamás conocí las bendiciones de un afectuoso hogar familiar.” — Jack London de Un millar de muertes
“El oro compra a hombres pequeños, pero quien domina los espíritus de la Tierra no tiene necesidad de oro ni de riquezas materiales.” — Robert E. Howard de Conan el bucanero
“Los mortales no poseen riquezas propias; solo administran las que los dioses les conceden.” — Eurípides de Las fenicias 6
“¡Cien millones!… ¡Cien millones!… —repetía. —Es decir, ¡mil veces cien mil francos!” — Julio Verne de Maravillosas aventuras de Antifer
“Aunque las riquezas tenían su encanto, la pobreza no encerraba ningún terror para una joven sin experiencia como yo.” — Anne Brontë de Agnes Grey
“Ella preferiría vivir en una casucha con Richard Grey que en un palacio con cualquier otro hombre del mundo.” — Anne Brontë de Agnes Grey
“¡Pasarán mil años y más aún antes que se haya podido sacar el último trozo de carbón de la nueva mina!” — Julio Verne de Las indias negras
“No veían ya en él al investigador infatigable, al inteligente superior; veían al multimillonario.” — Julio Verne de Los quinientos millones de la begun
“Sus trabajos, su mérito personal habían naufragado ya en aquel océano de oro y plata.” — Julio Verne de Los quinientos millones de la begun
“Esta fortuna se convierta en nuestras manos en un nuevo y poderoso aparato científico, en un prodigioso medio de civilización.” — Julio Verne de Los quinientos millones de la begun
“Una fortuna súbita puede constituir un peligro para ciertas naturalezas.” — Julio Verne de Los quinientos millones de la begun 6
“Modestos obreros de la ciencia, éramos felices en nuestra oscuridad. ¿Lo seremos ahora?” — Julio Verne de Los quinientos millones de la begun
“La casa del Seis-Cuatro, inhospitalaria con los pobres, solo se abría para los ricos.” — Julio Verne de Frritt flacc
“La miseria, y después la muerte, se apoderaron de la mayor parte de los que visitaron el Caribú.” — Julio Verne de Cesar cascabel
“No son baluarte las riquezas para quien en el tedio de la hartura derriba con pie sacrílego el ara santa de la justicia.” — Esquilo de Agamenon 6
“¡Dios mío, Dios mío! Aparte del millón de dólares, cómo me gustaría valer algo por mí misma.” — Ambrose Bierce de Una dama de redhorse